Para las fiestas de mi hija ya se hizo costumbre por tres años consecutivos rentar inflables, pero este fue el primer año en que realmente me sentí satisfecho con la renta del inflable; me refiero a la puntualidad, limpieza del inflable y buena calidad.
Como papá siempre busco lo mejor para mis hijos y jamás había encontrado un lugar con tanta seriedad y buen trato hacia las personas.
Esta fiesta de mi hija fue mejor que las pasadas, no la había visto tan contenta, a cada momento me agradecía por su castillo de princesa, y de verdad que parecía una princesa y con su castillo de diversión.
Gracias a rente de inflables por sus servicios y espero pronto volverles a llamar para ver si ahora rentamos el del barco pirata.
La fiesta de tres años de mi nena fue un éxito, ya que a pesar de que la celebración estaría limitada por el tiempo, pues rentamos un lugar abierto por cuatro horas, la idea de incluir inflables para la diversión de los niños fue buenísima.
Los niños se divirtieron mucho al subir, bajar y brincar de manera segura, pues los inflables reducen los riesgos de cualquier incidente en el que pudieran lastimarse. Y los papás pudieron disfrutar también, ya que no se vieron en la necesidad de andar detrás de los hijos evitando que corrieran riesgos.
Para la última fiesta de mi hijo, que cumplió cuatro años, la verdad es que no contábamos con mucho presupuesto, por lo que optamos por celebrar en un parque. Sin embargo, alguien me sugirió que viera la posibilidad de rentar un inflable, pues el costo es económico y la manera como disfrutan los pequeños, invaluable.
Así lo hicimos y creo que es la mejor fiesta de cumpleaños de mi hijo. Ahora, los primitos quieren que sus cumpleaños sean en un parque y que haya inflables. Claro, cada quien pide a su personaje favorito. El de mi hijo fue uno de Castillo Inflable. Pero sus primas prefieren castillos Inflables de princesas y los primos Barcos Inflables. Para todos los gustos hay.
Pues la decisión fue hacerlo al aire libre con la renta de un BRINCOLIN.
Cuando los invitados llegaban, se veìa como los pequeños se separaban de sus papas para correr a saltar al hermoso castillo del cual mi pequeña se sintiò la reina.
Solo se bajaban para tomar alguna bebida refrescante y subir nuevamente a la montaña de colores. los niños se divirtieron como enanos, saltando y saltando hasta sudar, no corren peligro pues aunque se aventaran, las paredes suaves y acolchonadas del juego les permitieron hasta ser un poco rudos.
Los niños no se cansan de saltar, hasta a los adultos se nos antoja, fue una mañana divertida y al final solo se desinflo y el lugar quedo recogido.
Gracias al equipo de RENTA DE INFLABLES por su sugerencia, puntualidad y servicio.
Sra. Adriana Maldivia R.